Residuos orgánicos · Memorias NILSA

Memorias Nilsa 2011
Restos de objetos que nunca debieron terminar en el WC

Residuos orgánicos

La basura que generamos en casa va a diferentes tipos de contenedores porque el sistema de recogida en Navarra es separativo y permite reciclar al mismo tiempo que evita que muchos materiales terminen en un vertedero como agentes contaminantes.

No obstante, lo que comúnmente denominamos "basura" se compone fundamentalmente de resto orgánico. Denominamos restos orgánicos a los productos perecederos, en su mayoría biodegradables, si realizamos bien la separación. 

En Navarra, como en el resto del país, la basura generada es un problema porque crece anualmente y supone un motivo más de contaminación planetaria. Por lo que sería conveniente que fuéramos capaces de aplicarnos la filosofía de las 3R, consistente en reducir el consumo de casi todo -seríamos capaces de vivir con un consumo menor sin tener que hacer ningún sacrificio-, reutilizar todo cuanto tenemos el número mayor de veces posible y reciclar los restos que inevitablemente surgen. Con esta filosofía dejaríamos de generar un buen número de kilos de basura que termina por contaminar el planeta o, en el mejor de los casos, por tener que ser sometida a un proceso de recogida y tratamiento que cuesta dinero al bolsillo de todos los contribuyentes.

En 2007 el Gobierno de Navarra creó a estos efectos el Consorcio de Residuos de Navarra. Su objetivo era dotar de una solución efectiva, homogénea y única para toda la Comunidad foral a los residuos generados en el ámbito doméstico. En este Consorcio están integradas todas las mancomunidades forales, excepto la de la Comarca de Pamplona, que busca sus propias soluciones para cumplir con las directivas europeas.

Desde hace cinco años el Consorcio de Residuos ha trabajado en dotarse de unas infraestructuras que garanticen el ciclo de recogida y tratamiento de la basura. Para ello ha construido plantas de transferencia y muelles de descarga, y ha acondicionado dos centros de tratamiento: El Culebrete, gestionado por la Mancomunidad de Residuos de la Ribera; y Cárcar, gestionado por la Mancomunidad de Montejurra.

Este apartado de la memoria explica cuáles son los fines y objetivos del Consorcio de Residuos de Navarra, así como en qué consisten las instalaciones operadas y los sistemas de tratamiento utilizados.