Costes de operación y mantenimiento · Memorias NILSA

Memorias Nilsa 2014
Costes medios de operación y mantenimiento anuales

Costes de operación y mantenimiento

Tras más de veinte años de esfuerzo inversor en construcción de instalaciones para el tratamiento de las aguas residuales, el mayor esfuerzo actual de NILSA se centra en la explotación de las infraestructuras ya existentes. Invertir en desarrollo es fundamental, pero el correcto funcionamiento de las instalaciones construidas no lo es menos para que tengan un sentido y una continuidad. 

Si hasta la memoria anterior, subrayábamos el empuje constructivo, este año queremos dar especial relevancia al esfuerzo operativo. En la actualidad, NILSA mantiene más de un centenar de depuradoras: la mayoría las explota directamente, si bien las mancomunidades de Montejurra y de la Comarca de Pamplona se hacen cargo de las que se circunscriben a su ámbito de actuación, como es el caso de Arazuri. No obstante, todas ellas, sin excepción, están financiadas con cargo al canon de saneamiento, que todos los navarros pagan a través del recibo del agua y NILSA gestiona de forma global. 

Las depuradoras de Navarra se dividen por tramos de población para una efectividad mayor a la hora de gestionarlas, según los criterios de eficiencia establecidos por NILSA. Existe una que da servicio a más de cien mil habitantes (en Arazuri, para la comarca de Pamplona), siete que dan servicio a poblaciones de entre 15.000 y cien mil habitantes; treinta y una instalaciones para atender a poblaciones de entre 2.000 y 15.000 habitantes; treinta y nueve para el rango de entre 250 y 2.000 habitantes; y cuarenta y ocho para rangos inferiores. Los detalles se pueden observar en la tabla final. 

Cuando se habla de habitantes en cuestiones de depuración conviene recordar que se trata de habitantes equivalentes, una unidad de medida que establece la contaminación que lleva el agua residual y no el número de personas reales que han utilizado ese caudal concreto. Para que se entienda aun siendo lego en materia, podemos ejemplificarlo de la siguiente forma: si en un barrio viven cinco vecinos y hay una fábrica que contamina como si vivieran cien personas más, el cálculo en habitantes equivalentes es de ciento cinco personas, aunque realmente solo haya cinco ciudadanos físicos. El objetivo es cuantificar la contaminación que producen empresas y actividades industriales, por lo que se utiliza la medida de habitante equivalente para englobarlas. 

El agua sucia resultante de todos los habitantes equivalentes es tratada de manera unitaria e idéntica en las instalaciones de toda Navarra y, aunque este año estemos haciendo hincapié en la explotación de las plantas, es cierto que seguimos redactando proyectos constructivos para cubrir el tres por ciento de la población que todavía no cuenta con tratamiento de agua residual. Durante 2014, se culminaron todos los proyectos correspondientes a un rango poblacional de entre 250 y 500 habitantes equivalentes, por lo que ahora solo falta acometer las localidades de menos de 250, algunas de las cuales ya están en tramitación. Así, por ejemplo, el año pasado se redactaron los proyectos de Lizarraga-Ergoiena, dentro de la franja de población 100-250 habitantes, y también los de Castillonuevo y Villaveta (ambas con menos de 100 habitantes).

Estas actuaciones tuvieron lugar sin olvidar que en 2014 se iniciaron las obras de las depuradoras Cursos Medios del Bidasoa (fase correspondiente a Oronoz y Mugairi), Beintza-LabaienUrrotz de Santesteban y la conexión de los vertidos del barrio de Alkerdi en Urdax; y se finalizaron las depuradoras de Irurre y Eslava

En cuanto a la mejora y acondicionamiento de instalaciones existentes, que forman parte del esfuerzo en operación y mantenimiento que queremos recalcar, es justo señalar que trabajamos en proyectos para actualizar las instalaciones de Goñi, Arboniés, Ultzama (emisarios) e Isaba. Además, realizamos una mejora en la depuradora de Tafalla-Olite, encaminada a mejorar el sistema de eliminación de nutrientes, cuya inversión ascenció a 210.743 euros. Por otro lado, remodelamos el edificio de centrifugación de fangos de la depuradora de Tudela, añadiendo una segunda centrífuga al sistema, con una inversión de 211.914 euros.

Estas actuaciones impiden la obsolescencia o inutilidad de las instalaciones y mantienen sus buenos rendimientos. El coste de renovarlas se incluye en los cálculos que NILSA efectúa para saber cuánto cuesta depurar un metro cúbico de agua, junto con otros parámetros como la energía eléctrica necesaria para que funcionen, por ejemplo, tal y como muestra la tabla gráfica. En Navarra, depurar un metro cúbico de agua residual tiene un coste de entre once y treinta céntimos de euro, según el tamaño de la instalación. Se trata de un coste ajustado, debido a la eficacia de las plantas y a la mejora continua que exigimos a nuestro protocolo de operación y mantenimiento. Es hora de que todo lo construido durante casi un cuarto de siglo funcione bien y con un precio sostenible. Pasado el tiempo de las construcciones, ha llegado el tiempo de la sostenibilidad: momento de que funcione correcta y eficazmente lo que tanto ha costado construir entre todos.