Hitos · Memorias NILSA

Memorias Nilsa 2017
Tiebas

Hitos 2024 y 2030

El Plan Director del Ciclo Integral de Agua de Uso Urbano 2019-2030 tiene un horizonte sexenal, con hitos cuantificables tanto para el año 2024 como para 2030. A seis años vista, el plan ha establecido que las dotaciones domésticas no deben superar los 120 litros por habitante y día. En 2017 y según las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística, en España el consumo medio diario de agua por persona es de 132 litros, si bien en Navarra el dato se sitúa en 118 litros diarios, por lo que el objetivo apenas cambia respecto a la situación actual.

Por otra parte, las redes municipales de agua, tanto las de abastecimiento como las de saneamiento, habrán de subsanar fugas y pérdidas para lograr unas eficiencias mínimas. En este ámbito, son los ayuntamientos y entidades con competencias en abastecimiento quienes han de identificar dónde, cuándo y por qué se producen las fugas de agua –lo que facilitará saber cuánto cuesta realmente el agua en cada lugar–, ya que no es competencia del Gobierno de Navarra.

Estas eficiencias mínimas serán del 70% en núcleos urbanos compactos mayores de 2.500 habitantes. Para el resto de núcleos serán del 60%. Y el objetivo general para Navarra es una eficiencia media del 75%. Estos ratios son muy importantes porque la versión inicial del plan ha detectado que las pérdidas en las redes son de alrededor de un 60% de media, constituyéndose como uno de los problemas más graves y urgentes a la hora de ahorrar volumen de agua y conseguir eficiencia en el servicio.

Por otra parte, en el segundo sexenio del plan, que culminará en 2030, los hitos más importantes son dos:

a) el sistema del ciclo integral del agua debe alcanzar una completa recuperación de costes, que incluye los ambientales.

b) el 100% de la población navarra ha de abastecerse desde fuentes con agua bruta de calidad, en cumplimiento de la normativa de aguas de consumo.

En el primer punto cabe destacar que la recuperación de costes se trata de uno de los principios establecidos en la Directiva Marco del Agua, de obligado cumplimiento por parte de los países miembros de la Unión Europea, y constituye uno de los principales retos a los que ha de dar respuesta este plan director.

En la actualidad ningún sistema de gestión en Navarra recupera lo que gasta, ya que hay partidas, como la amortización de las infraestructuras, que no se contemplan en las cuentas y otras, como los costes medioambientales, que a día de hoy ni tan siquiera se tienen en cuenta.

Por estos motivos, queda un camino muy largo por recorrer, pero es necesario empezar ya, con este plan, aunque luego se revise la progresividad de los hitos propuestos o se alarguen plazos que pueden resultar muy ajustados.

En cuanto a los objetivos de sensibilización y divulgación, se ha establecido que en 2024 la inversión para estos ámbitos alcance el 0,75% del presupuesto total. Para ello se diseñarán programas educativos sobre el ciclo integral del agua, guías de buenas prácticas, campañas de sensibilización, acciones informativas, etcétera.

Finalmente, cabe destacar que en el ámbito de I+D+i, la inversión prevista para 2024 es del 1,5% del presupuesto, centrándose en líneas de investigación que abarcan desde la mejora de tratamientos de potabilización y depuración hasta los contaminantes emergentes, pasando por la gestión de lodos, la reutilización de aguas o la mejora energética.